Lady Gaga entre 2009 y 2011, tuvo apogeo, consolidación y deudas. Sí, quedó en bancarrota en su mejor momento cuando invirtió todo su dinero en uno de los espectáculos más ambiciosos de sus primeros años. La cantante llegó a acumular un saldo negativo de U$S 3 millones mientras recorría el mundo con un show que terminó convertido en un fenómeno comercial enorme.
¿Qué pasó? La estadounidense priorizaba el espectáculo por encima del dinero que ella iba a ganar. De esta manera, se creó la situación tan paradójica ya que mientras sus canciones ocuparon los primeros lugares de los rankings y su nombre estaba en los escenarios de todo el planeta, su patrimonio personal estaba casi en la ruina. De todas formas, el riesgo finalmente dio resultado y "The Monster Ball Tour" (así se llamó la imponente seguidilla de conciertos) terminó entre las giras más exitosas de aquellos años.
Desequilibrio
Una parte importante del problema estaba en la decisión de Stefani Joanne Angelina Germanotta (nombre real) de reinvertir mucho dinero en la propia producción con escenarios, elementos visuales y vestuarios extravagantes utilizados por ella y sus bailarines que incrementaron considerablemente los costos. El recorrido empezó en noviembre de 2009 y terminó en mayo de 2011, periodo en el cual la artista pasó por los cinco continentes y brindó 200 conciertos, lo que la convirtió en una de las figuras más reconocidas del pop.
La magnitud del espectáculo también exigió un presupuesto enorme. Gaga quería ofrecer algo mucho más elaborado que un recital normal y trabajó sobre diferentes diseños de escenario, vestuario y elementos visuales para cada presentación. A pesar de que ya acumulaba varios números uno y convocaba multitudes, sus finanzas estaban en una situación completamente distinta.
Alertada
La propia cantante contó años después que ni siquiera sabía que había quedado sin dinero hasta que empezó a preguntar por qué circulaban comentarios sobre sus problemas económicos. La respuesta de su equipo la sorprendió. La situación era muy llamativa porque el espectáculo generaba cifras enormes, de hecho, se estima que la venta total de entradas generó más de U$S 200 millones.
Los problemas económicos no se extendieron por mucho tiempo. Gaga siguió generando ingresos con sus presentaciones y poco después publicó “Born This Way”, álbum que alcanzó el número uno en 30 países y superó las 6 millones de copias vendidas. Años más tarde la artista aclaró que el dinero no era central para ella y que su prioridad estaba en financiar la propuesta artística que imaginaba.